Finocchiaro recorrió puntos de abandono en Villa Luzuriaga | Alejandro Finocchiaro

Finocchiaro recorrió puntos de abandono en Villa Luzuriaga

 

Alejandro Finocchiaro recorrió basurales de Barrio Los Pinos en Villa Luzuriaga, acompañado de vecinos que, desde hace mucho tiempo, sufren la ausencia total del Municipio al no contar con asfaltos, iluminación adecuada de las calles y limpieza, entre otros temas de importancia.

 

El basural de Berna al 600 es uno de los más grandes de la zona. Allí lo esperaba, Ramón con un grupo nutrido de vecinos preocupados por los problemas del barrio. “Hace años que vivimos entre la mugre, no hay control para quién tira basura en la esquina. Por acá pasan carreros con ramas, gente con carretillas llenas de escombros, bolsas de basura, hasta animales muertos han encontrado los vecinos. Y en verano por el calor, la situación empeora y se hace imposible pasar por la esquina”, aseguraba, mientras otros vecinos coincidían en su relato. María, una de las allí presentes agregó un detalle no menor: “Podés ver el pozo debajo de toda la montaña de basura. Claramente, ese pozo no es casual, se hizo porque cada vez que la delegación de Barrio los Pinos aparece, manda una topadora y lo hace más profundo. Las columnas de hormigón que puso Edenor son producto de cuando la máquina tiró abajo el palo de luz original y estuvimos días sin servicio”.

 

Alejandro, ante los argumentos de los vecinos, explicó que La Matanza necesita un cambio, que la solución a los problemas que los vecinos describían era realizar asfaltos, cordón cuneta, obras hidráulicas, y que la intendente tiene el dinero para hacerlo. “Verónica Magario tiene el dinero para realizar las obras que faltan en el municipio en un plazo fijo de 10.000 millones de pesos. Cuando sea intendente voy a usar ese dinero en obras, obras que los vecinos de La Matanza necesitan, no en carnavales, como hizo Magario con parte del fondo educativo”.

Juana, vecina de la cuadra, contó: “Hace unos días aparecieron del municipio para hacer el asfalto y nos contactaron con una empresa privada que realizaría la obra. Fue el colmo, vivimos toda la vida con la tierra, el barro y la basura en la puerta de casa, y resulta que ahora al asfalto lo tenemos que pagar nosotros”.

 

Los vecinos, una vez terminada la charla, invitaron a Finocchiaro a caminar hasta otros dos basurales cercanos más pequeños. Uno ubicado cerca de la parada de colectivos en Algarrobo y Berna, el otro a pocos metros en la calle Triunvirato. Entre los desechos del último, en el contrafrente de una iglesia, yacían un grupo de bolsas de residuos que barrenderos habían dejado hace días en el lugar.  Alejandro Finocchiaro señaló a los allí presentes, “es necesario terminar con estos puntos de abandono para que en La Matanza podamos vivir mejor”