De buena madera | Alejandro Finocchiaro

De buena madera

Fortunato tiene  87 años y sigue trabajando como el primer día. “El dueño es quien enciende la luz a la mañana y el que la apaga por la noche”, define este italiano vino a nuestro país con tan sólo 16 años como tantos otros inmigrantes en búsqueda de oportunidades, brindando a cambio toda su fuerza de trabajo.

 

Como la materia prima que utiliza para la fabricación de sus productos, fue la nobleza de ayudar a su madre en Italia la que lo impulsó para aprender el oficio de carpintero y construir una empresa que poco a poco fue creciendo. “Quiero mucho a la Argentina que me abrió las puertas. Cuando escucho el Himno, me emociono” dijo, y agregó: “Es muy importante para mi saber que nuestros muebles viven en los hogares matanceros”.  En el fondo de su humilde casa en Lomas de Mirador, y teniendo como único reparo la lona del carro donde también transportaba las frutas y verduras que vendía, montó un precario taller que hoy es una empresa referente en la actividad y que genera trabajo a 30 familias en forma directa.

 

Alejandro Finocchiaro junto con el diputado Hernán Berisso visitaron en la mañana del sábado la fábrica de muebles Firenze que funciona en  Ramos Mejía, La Matanza.  La que con mucho esfuerzo puso en pie ese chico que llegó adolescente y  que 70 años después los recibe con la humildad que solo tiene la gente de trabajo. Ese hombre, que como tantos otros inmigrantes que llegaron con una mano atrás y otra adelante, trabajaron y  generaron empleos,  educaron a sus hijos en la educación pública y  enriquecieron nuestra cultura con sus aportes.  Fortunato es uno de los tantos artífices de La Matanza.

 

Hoy a esta empresa se suman sus hijos y nietos, fieles a un legado, a una impronta de esfuerzo y dedicación. “Sabemos que aunque haya dificultades, este es el camino” dijo Ernesto, su hijo. “Confiamos en que existe la posibilidad de cambiar esta realidad”, concluyó.

 

“Esta empresa es símbolo de ese ímpetu inmigrante que construyó nuestro país”, remarcó el Ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación. Sin dejar de emocionarse recalcó “con Fortunatos se hizo nuestra querida Argentina”.